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Carolina Andrea Carbonre Gallegos

Comienza su peregrinaje hacia el Padre el 6 de Diciembre de 2003, después de una dura y larga enfermedad (sarcoma de Ewing, cáncer a los huesos)

Ella es un símbolo de oración en nuestra parroquia, ya que en sus pocos años de existencia con nosotros pudo recorrer la pasión de nuestro Señor, para llegar a su resurrección, con gran gozo.

La congoja y el dolor de quienes le queremos, sus padres, hermanos, amigos, compañeros de estudio, y parroquianos, y que le recordaremos siempre, ha de servir para que ella interceda por nosotros desde el lugar de privilegio que hoy posee... a la vera del Padre, y muy cerca del recordado padre Armando, y de todos los que le precedieron.

VISITE SU SITIO WEB: http://usuarios.lycos.es/caritocarbone/
 

Hna. Ana Rosa Cruz Céspedes

Llegó al mundo el 09 de Junio de 1933, en la ciudad de los Andes. El año 1956 ingresó a la Congregación de las Hermanas Murialdinas. Con gran entusiasmo y valentía enfrentó enfermedades y dificultades siguiendo siempre adelante con serenidad y alegría. Su mayor tiempo de trabajo fue en la comunidad de La Reina, junto al P. Antonio, en la educación y acogida de niños de la Escuela San Leonardo Murialdo, en sus comienzos. Además, después de la muerte del P. Antonio Zanandrea, asumió como Directora hasta el año 1990. Fue Directora del CAD (Centro de Atención Diurna) en Valparaíso desde 1992 hasta su muerte.

El 28 de septiembre de 2003, a las 15,30 horas, fue llamada por el Señor, su amado esposo. Ahora descansa en la paz de su Señor e intercede por sus hermanas, por las nuevas vocaciones, y por las Comunidades Murialdinas y parroquial.

 
María Isabel Letelier

Colaboradora de nuestra comunidad, a cargo de la Colecta, después de una larga enfermedad, comenzó, el 17 de junio de 2003, su peregrinar eterno. Padre Armando, quien tanto la estimaba, la está esperando en la antesala al cielo
 
Olivia del Pozo

Mministro servidor de la Eucaristía, activa colaboradora de nuestra comunidad, después de una larga enfermedad, comenzó, el 5 de marzo de 2003, su peregrinar al cielo.

Para Roberto y sus hijos, el gran consuelo que ella está siendo entregada a los brazos del Padre, por mediación de la Santísima Virgen, y con una cariñosa recepción de nuestro querido Padre Armando.